martes, 4 de noviembre de 2014

Hola a todos.
Esta es mi primera entrada en un blog que recogerá mi día a día con el curso sobre Evaluaciones Externas.
Lo primero, confesar que antes de leerme los manuales he decidido "cacharrear" con las aplicaciones que nos han propuesto en el curso.
¿Por qué he decidido "cacharrear" en lugar de hacer una lectura pausada, mediata y comprensiva? Pues porque soy muy impaciente, como les sucede a la mayoría de nuestros alumnos. Estamos inmersos en una vida de respuesta rápida, de comida rápida y de relaciones sentimentales rápidas (no sólo en su comienzo, sino también en su finalización). Ante esta situación trasladamos por mimetismo esta forma de comportamiento a todas nuestras actuaciones, y una de ellas es la de aprender.
¿Por qué todo este rollo? Porque creo que no nos ajustamos a lo que piden nuestros alumnos a la hora de aprender. No estoy diciendo que tengamos que actuar como ellos quieren, de una forma rápida y sin rodeos, con un sentido eminéntemente pragmático. No, hay que enseñarles también a ser pacientes, pero no por eso hemos de desesperarlos con información que ya pueden tener, o con su vulgar repetición como método de evaluación.
En otra entrada seguiré y prometo poner más adornos.

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